Querido amigo , a veces me he preguntado por el acto íntimo , humano, emocional de coser tus emociones y convertirlas en sonidos y letras que de alguna u otra manera se convierten primero en tu historia y segundo en la banda sonora de la vida de aquellos que la escuchan con el corazón hambriento de vida.

Me preguntó cómo es el sonido del silencio de esos pasos previos a subirte a un escenario , si cada latido del corazón te recuerda todos esos «principios» o si la música misma ya no te permite mirar atrás y si solo te dibuja el futuro.

Me gusta amigo mío cuando las canciones suenan diferente en cada ciudad, me gusta que cada escenario sepa como la primera vez, y que no pierdas esa sonrisa que es la guía para esa tropiña a través de cada noche . Por qué eso es la música , un salvavidas de negras y corcheas entre palabras a medias y emociones completas .

Ayer fue la primera noche en que la luna de Valencia se puso guapa para bailar en su reflejo en el mar toda la noche , ayer la música , la de los grandes ojos marrones escuchaba como nuevas esas canciones que ya sueñan y suenan a reedición , ayer la cala de los cobardes se convertía en la playa de los valientes, en el hogar de esa tropiña que hace que el mundo acompañado de tu música sigue siendo un poquito mejor .

Hoy toca soñar de nuevo . Una segunda noche que es un peldaño más , las alas que nunca te han de faltar cada vez que surques el cielo, ni las nubes del recuerdo podrán tapar el azul de miles de corazones que habrán cubierto el mar de la luna .

Y ahora mientras tanto cierro la caja de música de tus letras y tus canciones , la guardo en silencio esperando que sigas soñando, que sigas buscando, que sigas volando , que sigas conquistando tus silencios para convertirlos en canciones y esas siempre y para siempre se convertirán en la banda sonora de nuestra vida .

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