En El Mal, Tony Dalton interpreta a uno de los personajes que aporta tensión y profundidad a esta historia donde la ambición, el miedo y la curiosidad humana se entrelazan. Para el actor, meterse en un universo tan cargado de suspense fue una experiencia intensa, pero al mismo tiempo segura gracias a la dirección de Juanma Bajo Ulloa: “El director nos protegió desde el primer día”, nos contó, subrayando la confianza que generó el equipo y el ambiente que se respiró en el rodaje.
Dalton destaca la importancia de esa guía en un thriller psicológico donde cada gesto y cada silencio cuentan. Su personaje interactúa con los protagonistas Belén Fraga como Elvira, Natalia Tena como Martín y María Schwinning como Sandra aportando una capa de misterio y dinamismo que refuerza la tensión de la película. Para Tony, ese equilibrio entre libertad interpretativa y protección por parte del director fue clave para poder explorar matices y emociones sin miedo a perder la esencia del personaje.
El actor también comentó cómo se preparó para su papel, estudiando no solo la historia y la psicología de su personaje, sino también cómo reaccionar ante los silencios, las miradas y los gestos de sus compañeros. Esa atención al detalle permite que las escenas sean creíbles y cargadas de intriga, y que cada aparición suya mantenga al espectador alerta y expectante.
En El Mal, Tony Dalton demuestra que incluso los personajes secundarios tienen un peso crucial: su presencia aporta dinamismo y permite que el suspense se sienta en cada plano.
El resultado es un personaje que se queda con el espectador, recordándonos que incluso en las historias más oscuras, la confianza y el trabajo en equipo son la clave para que todo funcione.




