Hay películas que parecen pequeñas aventuras animadas hasta que terminan tocando algo mucho más profundo. Eso es precisamente lo que transmite Ovejas detectives, la nueva cinta de misterio dirigida por Kyle Balda y basada en la novela de Three Bags Full de Leonie Swann. Una historia donde unas ovejas, acostumbradas a escuchar novelas policíacas cada noche de boca de su pastor George, interpretado en versión original por Hugh Jackman, terminan convirtiéndose en detectives cuando un misterioso incidente sacude la granja.
Pero detrás del humor, del misterio y de esa apariencia entrañable, la película guarda algo mucho más emocional. Y eso fue precisamente lo que conquistó a Cristina Castaño, quien pone voz a Lily en la versión en castellano junto a Marta Hazas y Ernesto Alterio.
Durante el junket de presentación, Cristina confesó que el doblaje es una de esas facetas que le permiten explorar registros que, muchas veces, no puede sacar en imagen real. “Me gusta doblar y poner voces”, explicó, reconociendo que disfruta especialmente de ese juego interpretativo que ofrece la animación. Y en esta película encontró un espacio perfecto para hacerlo.
Porque Lily no era simplemente un personaje más. Cristina sintió que podía llevarla a otro lugar, darle más capas y jugar con ella desde la comedia. De hecho, comentó que la versión original era “más plana”, mientras que ella quiso aportar más matices emocionales y humorísticos. Una Lily propia. Más viva. Más cercana. “Fue divertido porque hice mi propia Lily”, confesó orgullosa de haber dejado su sello personal acompañada de su director.
Una película infantil que también habla a los adultos
Lo curioso de Ovejas detectives es que funciona como un misterio clásico, como una comedia y también como una película profundamente emocional. Cristina destacó precisamente ese equilibrio entre géneros: una historia entrañable que habla de temas adultos sin perder nunca la mirada inocente de una película familiar.
“La muerte se aborda de otra manera para los niños”, explicó, subrayando que la película consigue emocionar también al público adulto. Porque no es “solo una película infantil”. Es una historia que conecta desde lugares mucho más universales.
Y quizá por eso le sorprendió tanto su propia reacción al verla terminada. Cristina confesó que salió llorando “como una niña pequeña”. No esperaba encontrarse con una película así. “No es una peli más”, aseguró. “Es una peli que llega al corazón”.
El aprendizaje de Lily y Sebastian
Otro de los puntos que más le interesaban del personaje era la relación entre Lily y Sebastian. Para Cristina, Sebastian representa alguien misterioso, más hermético, alguien a quien Lily intenta acercarse con respeto y cuidado. Pero, al mismo tiempo, ella siente que Lily tiene muchas cosas que enseñarle.
Esa conexión termina transformando al personaje y mostrando cómo incluso quienes parecen más diferentes pueden entenderse si se permiten escuchar al otro.
Y precisamente ahí aparece uno de los grandes mensajes de la película: cómo aquello que es diferente muchas veces incomoda. Cristina reflexionó durante la entrevista sobre esa dificultad que tienen los adultos para sentarse con personas que piensan distinto. “Es algo humano”, comentó, dejando claro que la película habla también sobre empatía, convivencia y comprensión.
Porque entre ovejas detectives, misterios imposibles y momentos de humor, Ovejas detectives termina escondiendo algo mucho más grande: una historia profundamente entrañable sobre conectar con los demás. Y para Cristina Castaño, precisamente ahí está la magia de esta película.




