En una noche dedicada a las mujeres que abren camino, Teresa Riott llegó al photocall de Mujer Hoy con un cambio de look que no pasó desapercibido: el rubio que ha acompañado a La Rubia de El Inmortal ha dejado paso a una melena morena. «Es mi primera entrevista con el cambio de look, así que estoy muy contenta», confiesa. Aunque aclara enseguida: «Cuando dicen ‘rubia’ me giro, porque soy rubia de corazón».
El «tú no» que lo cambió todo
Le preguntamos qué mujer le abrió el camino y su respuesta sorprende. No fue un referente, sino justo lo contrario: una profesora del colegio, una monja que «me odiaba bastante y me echaba a casa a veces». Un día le soltó una frase que Teresa no ha olvidado: «Tú no vas a llegar a nada».
Años después, ya con una carrera terminada y trabajando, aunque todavía no como actriz, volvió al colegio a verla. «Fui a decirle: pues mira, al final sí que llegué». Lo cuenta entre risas, pero reconoce que aquello despertó algo en ella: «Desarrolló un poquito la venganza que hay en mí, que tiene esa Rubia también». Y lo resume así: «Fue la primera persona que me puso un freno en la cara y me dijo ‘tú no’. Yo cogí todas mis fuerzas y dije: pues yo sí».
Quedarse cuando sería más fácil irse
Esta edición también celebra el oficio de durar: no solo llegar, sino quedarse. Para Teresa, la clave está en su gente. «Mi madre, mi mejor amiga, mi mejor amigo… son las personas que me han hecho tener los pies en la tierra y decirme: confía, confía». También recuerda a una profesora de interpretación que le dijo justo lo que necesitaba oír: «Quédate».
Es la misma red que ya la sostuvo en el rodaje de Valeria, cuando se vio por primera vez en pantalla y tuvo que aprender a convivir con la presión y con su propio juicio.
Carta a la Teresa que empezó
Si pudiera hablar con la Teresa que daba sus primeros pasos, lo tiene claro: «Le diría gracias por no dejar de luchar y de creer en los sueños. Creo que estaría muy orgullosa y muy agradecida de en quién nos hemos convertido, a nivel profesional y personal».
Nuevos proyectos
Con una sonrisa cómplice, Teresa adelanta que hay algo más en camino que todavía no puede contar. Sí habla de las compañeras con las que comparte camerino estos días. De Mayte dice que es «una mujer hipercreativa y muy divertida, en la vida real es igual que en redes» y que hasta le está dando «tips de influencer». «Trabajar con mujeres es siempre muy divertido. Hay mucho tiempo y muy poco espacio, y se crea mucha amistad».
También forma parte del cortometraje «Si las paredes pudieran hablar», una historia en la que «el protagonista en realidad es el espacio», por el que pasan personas a lo largo del tiempo unidas solo por ese lugar. Allí ha podido explorar «una parte de mí que no conozco».
La Rubia, de nuevo en la carrera de premios
Teresa está nominada en el FICAL de Almería y es candidata en los Premios Escena 2026. «Estoy flipando, sobre todo por las pedazo de actrices con las que estoy. Eso sí que es un sueño». Y vuelve, como siempre, a su personaje: «La Rubia es algo muy especial para mí y me gusta que se reconozca el trabajo».
Porque si algo deja claro Teresa Riott es que aquel «tú no» se quedó muy atrás. Teresa tiene el coraje de seguir adelante. En no dejar de liderar, como La Rubia. En no dejar de ser, como Teresa. Hoy, morena por fuera y rubia por dentro, sigue escribiendo su camino.




