Pablo Alborán cantó anoche en el Teatro Eslava ante 400 personas. Una charla de tú a tú con Tony Aguilar y un concierto íntimo de la mano de Los 40 Básico que solo algunos pocos pudieron disfrutar.

Es un poco difícil poner en palabras lo que las emociones desbordan, pero anoche miré unos ojos brillantes que tenia al lado, y volví a recordar el niño que siempre vive en nosotros. La noche comenzó con un video de aquel Pablo Alborán que ya soñaba con muy pocos años de vida, alguien que ya tenia claro que había venido para algo más. Después de una charla con Tony Aguilar recordando diferentes paradas de su vida, con Abril Zamora y Blanca Suárez como ayudantes sorpresa, dio inicio uno de los conciertos más especiales para Pablo.


Su KM0 arrancó con Clickbait, una de las primeras canciones que salieron de su nuevo disco y una de las que más sorprendió al público. Con una banda caminando a su lado desde hace muchos años, Pablo mezcló sus éxitos de siempre con sus nuevas canciones, provocando una indiscutible emoción.

Rompiendo la barrera de la objetividad que aprendí en la carrera, me gustaría hablar de anoche desde un lado más personal. Yo recuerdo volar muy alto con su música, recuerdo entrar a mi dieciocho cumpleaños con su “Prometo”, recuerdo ser libre por primera vez con él, viajando a otros países para disfrutarlo. Recuerdo que ayer, cuando vi unos ojos emocionados igual que los míos hace años, sentí ese abrazo imaginario que solo la música puede dar.
Hay algo que me sigue sorprendiendo del público de Pablo, y es su fidelidad. Algo que hoy escasea. Veo las mismas caras según pasan los conciertos, los meses y los años. Veo caras nuevas que se emocionan por primera vez, veo caras de siempre que se emocionan como nunca. Veo mucha gente, y entre todas esas personas, distingo la capacidad infinita del amor, de los acordes y de la confianza. De saber que, si alguno de los que miran a Pablo se cae, una estrofa los recoge. Siempre. Da igual donde estén. Da igual el ruido que haga el mundo. La música, su música, ha salvado en más de una ocasión. Lo he visto.

A veces somos muy vulnerables, es normal. Es humano. Como también lo es sentir cierta soledad de vez en cuando. Suenan los primeros acordes y estrofas de Tanto y me es inevitable pensar en ese público que no deja de mirarlo, de cantar y de vibrar con él. En ese público que decide, un lunes por la tarde, dejar de un lado sus deberes y poner por delante lo que Pablo y la música les provocan.
Saturno se convirtió hace no mucho en un himno “viral”. Aunque ya fue un éxito muchos años antes, con “Prometo”, desde hace un tiempo suena distinto. Quizá por la explicación que une. Quizá por el “casi” que nunca fue. Por esas cosas que nunca llegaron a ser y ahora viven en otro mundo, en otro planeta, donde no pesan las mochilas, donde dar un paso adelante siempre será más fácil que darlo hacia un lado. En ese Saturno no solo viven los recuerdos que nunca fueron, sino las cosas o sueños con los que nunca nos atrevimos a saltar. Quizá suena un poco pretencioso, pero me juego mi cordura (que por otra parte no es mucha) a que en todas las vidas y mundos posibles, Pablo Alborán seguiría siendo la banda sonora de la vida de muchos.
Pablo ya ha contado en varias ocasiones que hace no mucho la vida de alguien muy cercano a él dio un giro inesperado y doloroso. Con esa nueva perspectiva de vida, Pablo escribió Planta 7. Una planta donde el más mínimo gesto bonito puede cambiar el día, la semana o el mes de alguien. Dedicado a todos ellos que se dejan la vida por hacer más fácil la de alguien más. La de aquellas personas que no pueden. Para todos aquellos que cuidan, protegen y salvan.
Por otra parte, Pablo decidió presentar una nueva canción en exclusiva, pese a que algunos del publico ya se la sabían, llamada Tiempos Bonitos. Una canción que invita al baile y al disfrute, haciendo referencia a todos esos momentos que, aunque perduren en nuestro recuerdo y sean maravillosos, son solo eso: tiempos bonitos que ya pasaron.
Mis 36 al piano, La vida que nos espera o Si Quisieras, fueron algunas de las canciones de KM0 que sonaron anoche en el Teatro Eslava. Es difícil decidir cual de todas tuvo más repercusión, porque todo el trabajo que pone Pablo en sus canciones, se ve siempre recompensado con el cariño de su público

Justo antes del concierto pudimos charlar con el protagonista.




